Coach de Vida con PNL

La relación entre tu postura corporal y tu salud menta y emocional

Postura corporal, emociones y pensamientos

La idea equivocada de que mente y cuerpo son dos cosas diferentes y separadas una de la otra que no tienen efecto reciproco, que persiste en la actualidad y que aun es fomentada por médicos y profesionales de la salud, que siguen creyendo ese tratado de Rene Descartes que separaba mente y cuerpo, provoca que mucha gente tenga dificultades en su vida diaria y que viva con la creencia de que no puede cambiar sus pensamientos, que necesita “ayudas externas” para lograr un cambio positivo en su vida, en sus emociones. Cuando en realidad eso es falso en el 97% de las personas.

La postura corporal, especialmente la buena postura corporal puede afectar emociones y pensamientos, mejorar tu salud emocional y mental, podrias pensar ¡no puede ser posible que algo tan “simple” pueda ayudarme a mejorar mi salud mental y emocional! Pero es cierto y no es tan simple como podrías pensar.

No es tan simple porque si eres ya mayor de edad y te has acostumbrado a una mala postura, necesitas reentrenar tu cuerpo para que corrija su postura. Hay que terminar con el mal hábito de años de mantener una mala postura corporal.

Y es que necesitas pensar en lo siguiente: cuando estas cansado, todo tu cuerpo lo refleja, no importa si es cansancio mental o por trabajo físico, igual se refleja y todos pueden darse cuenta de que estas fatigado o fatigada.

Cuando estas triste igualmente, es decir, no importa la emoción o pensamientos que tengas en tu mente, tu cuerpo lo reflejara y lo hará visible a los demás. Esto influye -lo quieras o no- en los resultados que obtienes en las metas u objetivos que te pones.

Nuestro cuerpo es congruente consigo mismo en ese sentido, si tienes una buena postura corporal, influyes en tus propios pensamientos y en tus propias emociones, confías en ti mismo y en tus capacidades, se activan recursos mentales que no sabias que existían y actúas en concordancia con una sana autoestima y confianza en ti mismo.

No por nada las abuelas y gente mayor corregía nuestra postura corporal, no era un capricho, si bien quizás no estaban conscientes de el beneficio psicológico y emocional, sabían que nos veíamos mucho mejor con una postura correcta en nuestro cuerpo.

Cuando nos sentimos mejor, nos vemos mejor, cuando nos vemos mejor, somos más atractivos o atractivas y eso tiene una repercusión directa en nuestra confianza y autoestima, si cuidamos nuestra postura corporal constantemente, nos llevara quizás un par de meses hacer un hábito permanente el tener una buena postura corporal, no solo al caminar, al estar de pie, sino al sentarnos, al estar trabajando, etc.

Si te sientes inseguro o insegura, si crees que tienes una baja autoestima, empieza por realizar este ejercicio simple hasta que logres un hábito permanente de mantener una buena postura no importa en donde estés ni con quien te encuentres.

Si necesitas ayuda visual para corregir tu postura, párate frente al espejo, y mira y analiza tu actual postura corporal, ¿es desgarbada? ¿qué proyectas? y más importante ¿cómo te sientes?

Ser conscientes de la relación entre nuestra postura corporal y nuestra forma de pensar y lo que sentimos es sumamente importante para generar un cambio positivo en nuestra vida.

Corrige la posición de tus hombros, la inclinación de tu cabeza, cuida que tu barbilla este paralela al suelo, saca el pecho y endereza la espalda, nota como incluso respiras más profundo pues ya no tienes los pulmones presionados con tu mala postura.

Muchas mujeres tienden a encorvarse y esconder el pecho, hacen los hombros hacia adelante, en un intento de ocultar su pecho, pero esto solo les genera inseguridad y baja autoestima, y si en verdad quieren ser más exitosas y mejorar su autoestima y confianza en ustedes mismas, necesitan corregir eso, no debe ser una postura forzada, debe sentirse cómoda y a la vez que estas corrigiendo tu postura.

Procuren también analizar cómo están sentados, al trabajar o en una entrevista, cuando están con personas en una situación casual, acostúmbrate a sentarte con la espalda recta y mirando a los ojos, levanta el mentón, poco a poco empezarás a mantener una buena postura en cualquier situación.

Después lo que necesitas hacer es prestar atención en cómo van cambiando tus emociones, tu mentalidad, prueba cuando estés algo deprimido o inseguro, y corrige tu postura, pretendiendo que estas alegre y confiado, que tienes mucha confianza en ti mismo, en ti misma, mantén esa postura por lo menos 3 minutos -toma el tiempo si es necesario- y pon atención en como va cambiando tu estado de animo y la manera en que piensas.

Por ultimo, hay que cambiar el dialogo interno, ese dialogo que tenemos con nosotros mismos día tras día y sin parar, pon atención al tono que tiene ese dialogo interno contigo mismo, ¿es positivo? ¿es desalentador? ¿es un “no voy a poder” constante? o quizás ¿es un “quiero lograrlo” ardiente? ¿es una voz que te da confianza? procura siempre hablarte en positivo, y recuerda que si bien el cambio tomará un tiempo en quedarse como un hábito permanente, si no persistes nunca lo lograrás.

Si no empiezas hoy, nunca llegaras a la meta.

Este ejercicio es una maravilla para quienes tienen una baja autoestima moderada y la inseguridad que sienten es por cuestiones accidentales y sin mucha fuerza o recientes, en casos donde la autoestima tenga muchos años y la inseguridad se note a leguas de distancia y provoque otro tipo de problemas, un entrenamiento más profundo e intenso es necesario, porque se requiere solucionar la raíz de esos problemas, y una vez solucionado, la vida del individuo, hombre o mujer cambiará dramáticamente en poco tiempo.