¿Es el coaching una psicoterapia?

El coaching no es psicoterapia. El Coaching es un proceso de desarrollo humano que ayuda a las personas que se enfrentan a retos de la vida que no han podido superar, en momentos de crisis o que quieren ser más exitosos, el Coaching ayuda a las personas a encontrar las Respuestas que estan buscando y a obtener Resultados diferentes a lo que están viviendo actualmente.

La relación coach-coachee (Entrenador – Cliente) se establece en un marco íntegro de confianza en el otro, mediante una entrevista introductoria el coachee expresa lo que quiere solucionar y a donde quiere llegar, sus preocupaciones y sus miedos. El coach pone su atención en el desarrollo de habilidades que mejoren las distintas áreas de la persona, sea en su vida sentimental, relaciones interpersonales, su estado físico o la obtención de metas personales. En ciertos momentos, ayuda a que el coachee sea consciente de sus insuficiencias para luego estar en mejor posición frente a la consecución de sus objetivos. El coach ayuda la persona a sacar lo mejor de sí misma y a buscar el camino que la lleva desde donde está ahora hasta donde quiere estar y con la ayuda de las herramientas y técnicas de PNL le ayuda a adquirir los recursos mentales necesarios para lograr sus objetivos.

¿Un coach motiva a la persona?

NO, el coach no es un motivador, dado que el concepto moderno de la motivación es exaltar las emociones sin una base solida, el coach no sigue este tipo de truco. La persona debe tener razones solidas y lo suficientemente fuertes para estar motivada al cambio, a la transformación, el coach simplemente facilita la guía necesaria para que el coachee encuentre los recursos que requiere para lograr sus metas. Lo que hace es canalizar esa motivación para que se convierta en un trabajo productivo. Primero se establecen las metas que se quieren conseguir, se analiza la realidad actual y los recursos con que se cuneta, se identifican las carencias existentes y conscientes de esto se empieza a trabajar en el plan de acción para alcanzar las metas establecidas.

¿Y qué pasa si la persona no consigue alcanzar sus metas?

El coaching es un proceso que requiere tiempo. No existe el fracaso, solo resultados, el proceso de coaching sirve como un modo de descubrir lo que hace falta para lograr una meta, si los resultados obtenidos no son satisfactorios, simplemente puede significar que hay que hacer algunos ajustes al plan de acción o cambiarlo por completo.

Y dado que el coaching con PNL es un proceso que incluye al inconsciente se buscan las razones por las cuales un coachee no esta alcanzando sus objetivos, descubrir qué es lo que requiere como recurso o herramienta para corregir o cambiar un plan de acción.

¿A quién se dirige? ¿Quienes puede tomar el proceso de Coaching Personal?

  • Todas aquellas personas que quieren mejorar su calidad de vida, su liderazgo personal y sus relaciones interpersonales.
  • Las personas que quieren realizar un cambio personal o profesional.
  • Jovenes y Adultos, que quieren iniciar una carrera y/o priorizar una elección vocacional.
  • Personas aquejadas de dificultades en la salud por padecimientos crónicos.
  • Personas que han sufrido pérdidas: divorcios, muertes.
  • Personas que atraviesan una crisis de identidad ligada a procesos de cambio: envejecimiento, menopausia, conflictos de pareja, conflictos familiares, relación conflictiva con hijos o padres, etc.
  • Aquellas personas que quieren  mejorar su propia motivación.
  • Quienes quieren desarrollar su potencial creativo e intuitivo.
  • Todas aquellas personas que quieren desarrollar la alegría sin objeto, como estado de conciencia del propio sujeto.

¿Cuánto tiempo dura?

En promedio dura 3 meses, con una sesión personal por semana de 90min máximo. Existen procesos de hasta 6 meses, en los casos donde el coaching incluye problemas personales como perdidas, divorcios o metas que requieren otros procesos para alcanzarse, como cuestiones de salud, aprendizaje de idiomas, etc.

¿Que beneficios aporta el Coaching personal o Life Coaching?

Conocerse mejor, aprender a identificar los “virus mentales” (aquellos programas mentales que sabotean nuestras acciones y nos dan resultados que no queremos), ayuda a disfrutar del presente, aumentar la confianza, fortalecer la autoestima, gestionar mejor el tiempo, establecer prioridades para alcanzar las metas, escucharse, conseguir un mayor equilibrio entre las distintas áreas de la vida (trayectoria profesional, entorno físico, salud, familia, ocio, relaciones amorosas, dinero, desarrollo personal, amistades), mejorar la comunicación y los vínculos con los demás, reorganizar el día a día, aprovechar la vida… la lista es tan infinita como nuestras propias posibilidades.